La ligereza y el sutil aroma de los pétalos de la rosa de damasco recolectados al anochecer, harán del ritual de limpieza un momento único.
La manzanilla, antiinflamatoria y calmante, y el panthenol, una provitamina B5 que hidrata y relaja la piel, sumada a la frescura de los pétalos de la rosa de damasco, confieren a la mousse un aliado perfecto para cerrar el día.
Su textura, sedosa y aterciopelada, y la combinación de ingredientes respetuosos con la piel, que limpian profundamente, hidratan y protegen tu rostro, permiten que el ritual de limpieza pueda repetirse mañana y noche.
Diseñado para todo tipo de pieles, incluso pieles sensibles y reactivas.
Limpia profundamente la piel, deja la piel suave y flexible y aporta sensación de frescura al rostro.
